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¿Cómo un buen filtro en la ducha mantiene lejos a los malos?

Necesito una ducha. Ya sea para tener unos minutos de relajación o un hidratar el cuerpo después de un duro entrenamiento. Y no sólo eso, sino que además puede ayudar a conseguir unos momento de paz y relajación.

Así que cuando me ducho, la última cosa por la que me preocupo es por si el agua es segura. Cuando me pregunto a mi mismo cosas como “¿me va a hacer esta ducha oler como el agua del grifo o a sopa?” o “¿qué es eso que está incrustado en el cabezal de la ducha?”. Esas son el tipo de preguntas que me suelo hacer. Ahora bien, viendo y analizando como funcionan los filtros de agua para las duchas te puedo decir lo siguiente:

Si te estás preguntando sobre la calidad del agua en tu casa, instalar un filtro de agua en tu ducha es una solución fácil, asequible y obvia. Que además te podrá ayudar a conservar el agua. No obstante, hay algunas cosillas que te recomiendo antes.

Observaciones previas

Lo primero, ¿sabes de donde proviene el agua de tu bañera? Es decir, ¿de la ciudad o de un pozo? Si es de un pozo, hay una serie de sedimentos y partículas que pueden causar problemas en la calidad, especialmente a medida que nos adentramos en otoño. Si vives en una ciudad, y el agua huele a limpio, como una esencia química, es que el agua puede tener demasiado cloro.

Es muy común el uso del cloro en el agua de las ciudades para reducir los niveles de bacterias patógenas en el agua. Pero si hay demasiado cloro, este puede causar problemas de salud, que van desde la irritación de los ojos hasta moletas estomacal.

Afortunadamente, existen regulaciones y normativas en relación al uso del cloro en el agua:

Por otro lado, con el agua del pozo estás un poco más por tu cuenta. Si te preocupan los niveles de cloro o sedimentos en el agua de la ducha, te sugeriría usar un kit de prueba, además de instalar un filtro de agua en la ducha.

Recuerda en agua suave estamos para ayudarte a encontrar la información necesaria para que puedas disfrutas de una calidad superior en el agua que bebes.

Hablemos de los malos

Cuando hablamos sobre los sedimentos y dureza del agua, nos referimos a lo “feo” del bañero – esos pegotes blancos que se forman en las zonas más difíciles de limpiar. También llamado sarro, los sedimentos pueden acumularse y llegan a ser una pesadilla para conseguir limpiarlos. El agua dura es causada por un alto nivel de minerales disueltos. Una combinación asesina para tu piel y cabello, causando sequedad y fragilidad.

Un buen filtro para la ducha te ayudará a reducir los sedimentos, pero la sustancia blanca causada por el agua dura todavía se acumulará. No obstante, con las soluciones adecuadas que puedes llevar a cabo, te podrás librar de ellas. Para limpiar el cabezal de tu ducha, remojarlos en vinagre blanco caliente hará el truco. En caso de que estés limpiando manchas de los accesorios de cromo, prueba con limón.

Por supuesto, si quieres librarte de raíz del agua dura, lo suyo es que busques un ablandador de agua. Estos ablandadores terminan por pagarse a si mismos, ya que aumentan la vida útil de los electrodomésticos y cañerías.

Al final de todo, una ducha supone tiempo. Y si esta está siendo arruinada por el agua dura o con mal olor, necesitarás tomar otra. Ya sea por instalar rápidamente un filtro en la ducha o un suavizador de agua, tanto tu pelo como tus electrodomésticos lo agradecerán.

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